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Berlin 06.10

Nunca una ciudad se me resistió tanto a hablar de ella.

Cuando la recorres buscas o encuentras sin buscar lugares que la definen:

¿Dónde empezaron los locales que albergaron los enloquecidos cabarets?  ¿Dónde se amontonaban todos para aplaudir a Hitler?  ¿Por donde pasaba el muro?, pues no se nota, pues si se nota ¿Dónde violaron los rusos a las berlinesas para compensarse de haber aportado mas de veinte millones de muertos al recuento general de la segunda de las guerras mundiales? ¿Dónde quemaron los libros? ¿por donde sobrevivían los personajes de Berlin Alexanderplatz? ¿Dónde se han ido ubicando los turcos? ¿Dónde vivían los judíos? ¿Dónde se manifiestan los ecologistas, los gays, los antisistema, las feministas, los ocupas. . .?

¿por donde transcurría la love parade? ¿Por qué funcionan tan bien sus transportes? ¿Cómo llegaron a ser tan civilizados, tan tolerantes? ¿Por qué se quedan en ropa interior en el césped junto al río al primer rayo de sol, sin ninguna connotación exhibicionista? ¿Por qué se van ubicando en el mismo barrio los del mismo pensar?

¿Qué hace ese joven en un banco del jardín cambiando los pañales a un bebe alternando su tarea con tiernos besos a su amigo del mismo sexo? ¿Por qué no se parecen en nada al resto de los alemanes?

Tal vez, como hace cien años  va a ser esta ciudad y no otra la que nos diga por donde se va al futuro.

Habrá que hacerle una próxima visita para averiguarlo

Nuevas tecnologías, nuevos negocios. 03.10

 

En una carretera poco transitada, en el sur de Marruecos, de pronto me para la policía   y me dice que he cometido un exceso de velocidad, que tienen un radar muy moderno que lo corrobora, que ponía a 80 y yo iba a 86.

Le digo que si lo dice el radar que seguro que es cierto pero que me conozco el país y procuro ser muy prudente y circular a la velocidad permitida o quizás un poco menos (cosa que es cierta).

Me enseña el formulario de la multa (que ya conocía) insistiendo en la cantidad (400 dirhams, unos 37 euros) a la vez que me pide mi permiso de conducir y la documentación del coche. Hasta aquí todo funciona como en el resto del mundo.

Me pregunta dónde voy y le digo que ya estoy de regreso, que si han terminado mis vacaciones y le digo que lo que se me ha terminado es el dinero.

Entonces se compadece de mí y me pregunta si me pone la multa o no. Le digo que él es el profesional y sabrá lo que tiene que hacer, pero vd dice que ya se le ha acabado el dinero, así que me propone pagar la mitad (sin rellenar el formulario, naturalmente), y le digo que sí, pero que todavía sigue siendo mucho dinero. No acepta el regateo insistiendo en que con doscientos la cosa queda resuelta.

Le pago y en ese mismo instante se convierte en mi amigo (acabo de subvencionarle el sueldo de cuatro días), y yo sigo insistiendo en que no me explico cómo me ha podido pasar.

Entonces, como es mi amigo me lo explica: el radar esta puesto en una cuesta abajo, donde el coche siempre aumente ocho o nueve kilómetros su velocidad: si vd iba a 80 tendría que haber frenado porque el coche sin hacerle nada, en esa cuesta aumenta  la velocidad, así que con ese sistema nos pillan a todos, y como el radar es moderno y europeo nadie lo discute.

No contento con esa confesión (y es que 200 dirhams es un capital), me pasa a informar de todos los radares que me voy a encontrar en la ruta y donde están situados.

Nuevas tecnologías y nuevos negocios, pero sobre todo haciendo amigos.

Los árabes y las circunstancias 03.10

Hay un temporal extraordinario que está afectando a Marruecos del mismo modo que a Andalucía. Este es un país donde llueve muy pocas veces y el fenómeno resulta extraordinario. Pero el, llamémosle orgullo árabe hace que ellos actúen como si aquello fuera normal.

En la carretera aparecen coches y camiones tirados en la cuneta en mayor proporción de lo normal y los accidentes se multiplican.

Es costumbre en todo el país salir por las tardes a pasear por las calles céntricas de las ciudades. Está lloviendo y el viento es potente, pero ellos (y ellas), como si aquello fuera un día normal y convierten el paseo vespertino en una especie de tomatina o pelea de paraguas  donde todos tropiezan con todos, con la mitad de ellos vueltos del revés por el viento (porque naturalmente son paraguas baratitos). A eso hay que añadirle los  jóvenes masculinos que presumen en medio de la calle de aguantar el chaparrón: a mas agua, mas machotes deben pensar: un espectáculo inolvidable.

Cansado de recibir paraguazos me meto en un café a disfrutar del tantoscientos  capítulo de la fotonovela de moda y me sorprende que, salvo alguna anciana, ninguna mujer lleva velo, cuando en todas partes son raras las mujeres que no lo llevan desde la más tierna infancia. Además, casi todos los personajes son rubios y de ojos claros, cochazos impresionantes y todos los electrodomésticos en marcha, igualito que en la realidad.

Dar una vuelta para ver a nuestros vecinos a veces puede resultar surrealista.

 

 

 

Tanger 03,10

Me dice el muchacho que me sirve la cena que cuando llueve muchos días seguidos o sopla mucho viento, los tangerinos se ponen nerviosos.

Otra vez más para comunicarse conmigo usan el francés en esta ciudad donde todo el mundo sabía español y que estuvo bajo  nuestra ‘protección’.

En la Avda. de España (una especie de paseo marítimo) acuden todos los ociosos que no tienen ni para el café con leche eterno (muchos de ellos llenan las terrazas de los bares ante un café con leche y lo estiran toda la mañana). Si como ocurre esta vez, eres el único extranjero, todo el mundo viene a ofrecerte algo (generalmente hachís) pero algunos amplían la oferta: amigo que queres, chicas, chicos, buen chocolate ?.

Otro se ha inventado (o copiado) un slogan para potenciar la venta: ‘ a veces lo barato es mu güeno’.

Las primeras horas te las pasas diciéndole a todo el mundo que no quieres nada, y en el segundo intento de paseo parece que te dejan más tranquilo porque eres el único y porque ellos se comunican mucho las cosas importantes.

A plena luz del día, unos pre-adolescentes de muy mal aspecto se meten, como jugando, debajo de un camión que ha parado en un semáforo, próximo a entrar en el puerto: buscan agujeros donde meterse  y, cuando el camión se pone en marcha, tres de ellos se quedan tumbados en el suelo (todo el mundo al suelo), en el hueco entre las ruedas mientras los otros que no han participado en el juego, avisan al conductor que conduce detrás del camión para que no los aplaste. ¿No juegan los niños de Afganistan  con metralletas de juguete a las guerras? Pues estos juegan a la emigración que es un juego que se lleva mucho últimamente por esta zona.

Me doy una vuelta por el Zoco Chico para ver si el hotel Mauritania sigue en su sitio. Este hotel debe tener el record de alquiler de habitaciones por horas en todos los sentidos. También se dijo que cuando el negocio se vino abajo lo ocuparon infinidad de subsaharianos como sala de espera de próximas pateras. Ahora no se ven por el zoco, o están escondidos o simplemente los han tirado al monte.

 

 

El estrecho 03,10

Pasar el Estrecho de Gibraltar en barco en circunstancias poco favorables (borrasca, lluvias constantes a uno y otro lado y un oleaje regularcito), es algo que en las numerosas veces que he pasado nunca había vivido.

En una gasolinera de Estepona pregunto a unos vendedores de pasajes y me dicen que no salen barcos para Tánger, que solo para Ceuta.

Cuando llego al puerto de Algeciras me comunican que si que salen, pero que me de prisa porque hay uno a punto.

Las innumerables señales que adornan uno de los puertos más importantes del Mediterráneo parece que las han sembrado a voleo y con la cortina de agua que cae es de premio encontrar el  lugar del embarque.

Después de darme una vuelta por una zona en obras (y en baches llenitos de agua), de enviarme de nuevo a la ciudad y de volver a entrar, al fin encuentro el barco que está ‘a punto de salir’: dos o tres centenares de coches y furgonetas perfectamente en filas para embarcar.

Sigue lloviendo y no sale ningún barco. Ningún policía (con supuesta oposición para el cargo), ni  miembros de compañía alguna sale a decir nada porque llueve y en Algeciras, cuando llueve no se moja nadie en ningún sentido.

Lo que a las 10 de la mañana había que darse prisa, se vislumbra a las 4 de la tarde en un embarque caótico donde cada cual va empujando para ser el primero sin que nadie de uniforme indique nada (siguen sin mojarse).

Ya se me había advertido que solo salían los barcos ‘lentos’ que el tiempo no dejaba a los rápidos, pero aquello era lento en todos los sentidos.

Los pasajeros, con muy pocos extranjeros, se componían principalmente de varones entre 20 y 50 años marroquís residentes en Francia o España, que nada más entrar y pisar la moqueta, les debió reflejar el recuerdo y la añoranza de las alfombras caseras, y, despreciando los asientos casi cómodos de que dispone la compañía, se tumban casi todos en el suelo transformando el formato que se nos vende de ‘crucero’ en un campamento de refugiados. Naturalmente todos se descalzan que para eso  casi están en casa, en una especie de actitud que camina entre la nostalgia  y la transgresión, como siguiendo las instrucciones de aquel guardia civil el 23-F.: ‘todos al suelo’.

Lo que a veces resuelves en dos o tres horitas esta vez duró 13, porque al llegar a Tánger  hay un valor añadido: los impresos para declarar la entrada del coche no están a la libre disposición de los ciudadanos sino en manos de unos oriundos del lugar que te lo rellenan por una módica cantidad (de euros, claro). La policía esta vez me hace subir a ver al jefe y es que en el pasaporte que llevo no figura ninguna otra entrada en el país, y así hasta el infinito.

Dice J.L. Sampedro que el mundo se vive en las fronteras. En este caso, la sensación de tercer mundo se tiene bastante antes de llegar a él. Hacia abajo y tan cerquita que no parece verdad.

 

 

11. Playas horteras 02/10

Dejo los ultimos dias para relax playero despues de tanto stress y me decido por Kho Samet, una pequenya isla no lejos de Bangkok con sus cabanyitas hippies y su playita guay, pero la isla ya no es lo que era y ha habido una avalancha de guiris que ha disparado los precios, asi que, a mi pesar, tengo que recalar en Pattaya (el Benidorm thai) que ademas tiene un servicio de microbuses que te lleva directamente al aeropuerto.

Toalla (del hotel, claro), bronceador, novelita y a hacer un curso acelerado de hortera playero.

El agua del Golfo de Thailandia, incluso aqui, es de un verde azulado y la temperatura como mas caliente que la Malva-Rosa en agosto.

Una  vez extiendes la toalla compruebas que a tu alrededor se han puesto en marcha diferentes industrias, generalmente familiares que te ofrecen de todo:

- La comida va desde frutas peladitas y cortaditas pasando por frutos secos, langostinos cocidos o peladitos y fritos,pescados a la plancha con papel aluminio en los dos extremos para no mancharte, refrescos, helados y hasta una sopa calentita para templar el cuerpo donde la temperatura oscila entre los 35 y los 40. 

-Toallas, banyadores, pareos, flotadores y plastiquets para los children, etc.

- Pajaritos en su jaula

- Gafas de sol, mecheros boligrafos y bisuteria

- Videos porno heteros y gay de aficionados que luego no se ven (la ultima vez que compre uno para satisfacer mis aficiones cinematograficas pude comprobarlo).

-Unos perritos con la cabeza suspendida que siempre dicen que si, seguramente para compensar todas las cabezas foreing que estamos constantemente diciendo que no.

- La seccion farmacia es posiblemente la mas sorprendente: viagras falsos, estimulantes locales de la libido, aceites, bronceadores, etc.  y naturalmente los consabidos masajes (alli mismo).

Junto a mi hay un ancianito muchisimo mas viejo que yo, que duerme mientras se broncea con un aspecto tal que varias veces he creido que se habia muerto. Cada media hora resucita, abre una cajita de plastico sumergible y de entre un par de docenas coje una pastillita (ahora blanca, ahora rojita), y se la mete, volviendose a dormir-morir otro rato.

Como tiene que haber de todo y este es un sitio hortera donde los haya, hay unos salvajes con motos acuaticas que suben a unos gilipollas (generalmente australianos que aqui siempre destacan en el tema) y se ponen a circular junto a la orilla hasta que tiran de la moto al gilipollas. Hay otra modalidad y es la misma moto acuatica con un cable del que se engancha una especie de salchicha de plastico donde se pueden subir hasta dos gilipollas y la misma dinamica: agarrate que conseguire que caigas al agua. Y hay que ver lo bien que se lo pasan.

Un poco mas adentro hay cosas de esas que deben tener un nombre pero que no ha llegado a mi vocabulario que consisten en que te montas en una especie de paracaidas y de ti hay un cable enganchado a una lancha y a disfrutar.

Oigo hablar castellano y decido aprovechar la ocasion para practicar que llevo varios dias sin hablar con nadie: se trata de un individuo que cualquiera con tendencia a clasificar catalogaria de vividor, catalan, bronceado hasta en el n.i.f. encantado de conocerme y tenemos unas palabritas. Me dejo aconsejar porque parece que es experto en esta playa y me confiesa que de todo el sudeste asiatico este es el lugar donde mejor la chupan, que la mamada debe ser considerada como deporte nacional o al menos como un arte marcial, que a el eso de los condones como que le baja los animos.

Me invita a una cerveza y me dice: Ay, valensianet,  la que teneis montada ahi con el tio ese de los trajes . . .

Le acompanya una belga que habla castellano y que ha dejado entrar la cirugia plastica una docena de veces en su cuerpo: unas tetas de escandalo y casi es de mi edad. Los dos componen una pareja que haria estragos en Telecinco.

Hortera, cosmopolita y a lucir bronceado para comentar con las amigas en las meriendas en Vips: todo un lujo a su alcance: tiempo libre, un billetito, doce horas de vuelo y a tostarse al sol del Indico.

10. Chinesse new year

El barrio chino de Bangkok lo componen una decena de calles, pero el ambiente es tan diferente al resto de la ciudad que da la impresion de estar en otro lugar. Las tiendas, los olores, los restaurantes callejeros ofrecen al visitante unos olores  completamente diferentes.

Dos dias antes de la fecha ya tienen las calles principales engalanadas con pancartas y farolas (chinas, naturalmente), de color rojo, y empiezan a vender camisas y camisetas del mismo color. En algunas tiendas, el dia anterior ponen en el suelo todo un menu de comidas, frutas e inciensos. Les pregunto si es la cena de nochevieja y me dicen que no, que es para Buda, pero el Buda chino. Le digo que debe tener mucha hambre a juzgar por el derroche y me dicen que despues de ofrecerlo ellos ayudaran a Buda a dejar aquello liquidado.  La cosa acaba con un desfile de autoridades y una suelta de dragones, tracas (chinas, naturalmente) y musica en vivo. En toda la ciudad, donde quiera que haya un chino alli aparecen las farolitas y los colgajos: en fin, la mar de entretenido.

Vamos a salir de esta ciudad tan enloquecida y buscaremos un poco mas al sur una playita tranquila que ya quedan pocos dias.

 

8.- Shukothai

 Una ciudad media, no demasiado grande que fue en su dia la capital y que gracias a un rey culto y liberal la lleno de templos. Hoy estan todos formando un parque historico en un entorno delicioso. Es evidente que hasta aqui llegan solo los turistas preocupados por la cosa cultural o religiosa, con lo cual no esta masificado, los precios son muy atractivos y los servicios tambien.

El parque historico con un par de docenas de templos te lo haces en bici.

El ayuntamiento ha puesto  a la poblacion en forma. en un parque centrico, al atardecer un monitor de aerobic se sube al tablado y el publico (generalmente mujeres) todos a seguir el ritmo.

Al amanecer lo mismo pero con tai chi, para los mas mayores.

El unico inconveniente es que en ambos casos la musica la oye todo el pueblo.

Siete horas de bus y a Bangkok.

6.- Mae Sariang

Con el fin de no hacer trayectos demasiado largos hago una escala en Mae Sariang. Estos no tienen lago pero si tienen un rio estupendo.Lo frecuentan (menos) jovencitos dispuestos a destrozar la selva, que, cuando se marchan a primera hora te lo dejan todito para ti. Pequenyo, tranquilo y con unas gentes encantadoras. Durante todo el trayecto de pura selva supongo que debido a la temporada seca en que estamos, se ven muchos arboles perdiendo hojas y secandose. Espero que no sea cosa del calentamiento ese.

Los thais, a diferencia de nuestros vecinos marroquies, son muy trabajadores: siempre estan haciendo algo, y si no tienen nada que vender barren la calle, quitan el polvo o se inventan tareas. Esa imagen de los pueblos de Marruecos con todos los tios en el bar o en la calle viendo pasar los coches y la vida aqui no se da.

Estos chicos saldran de todas las crisis que les vengan encima porque siempre estan currando y comen muy poco.

De regreso a Chiang Mai, desde el bus, se me escapa una foto imposible: una de las fabricas textiles donde se supone que copian todas las marcas mejor que el original y, especialmente su aparcamiento: mucho mas grande que un campo de futbol llenisimo a rebosar de motos dispuestas de tal manera que solo quedaba un pasillo cada dos filas. Nunca vi tantas motos juntas.

Mae Hong Son 02.10

Es de noche y una luna de doble tamanyo que estamos acostumbrados a ver en nuestra tierra aparece por detras de las montanyas.

Desde el templo salen a intervalos globos-farola de esos que se ven en los reportajes, que se elevan hasta el cielo iluminados. Se trata de bolsas de un papel muy fino puestas boca abajo y con un soporte en la apertura que va ardiendo. El aire caliente sube dentro de la bolsa elevando el globo hasta alturas considerables.

Creo que los thais lo usan en los funerales o para acordarse de los muertos amados, con lo que saco la conclusion de que ademas de ver el concilio ese de los budistas, que suelen salir de procesion de vez en cuando voy a tener ocasion de ver funerales con globos-farola por todo lo alto.

Me acerco al puesto de lanzamiento para disfrutar del asunto cuando descubro la cruda realidad: los monjes, que no son tontos, tienen una tienda de suovenirs para los visitantes (lo mismo que el Vaticano), y un grupo de rusos, haciendo el bestia, como siempre lo hacen por aqui, estan comprandole globitos al monje de turno y desparramando que es lo suyo de fotos, gritos y apuestas en ruso.

Al monje se le ve avergonzado y no es para menos, pero bussines are bussines.

4.- Mae Hong Son 02.10

Las guias advierten que este pequenyo pueblo a pocos kilometros de Birmania o Myanmar, es la puerta de entrada del opio, la heroina y las armas en Thailandia, y no deben andar errados porque en la segunda parte del viaje (en minibus de 6 horas desde Chiang Mai), tenemos tres controles de policia y uno del ejercito: todos a mirar el pasaporte a los extranjeros y la documentacion de los thai.

Pero cuando llegas te llevas la sorpresa de encontrarte con el lugar mas tranquilo y reposado que en el interior he visto en este pais: un pequeno lago (al que da mi habitacion) rodeado de gest houses (hotelitos baratos que por aqui hay muchos), pocos turistas y todo el mundo tranquilisimo y sin ofrecerte nada: un paraiso hippie.

Me decido a hacer una excursion, pero tengo demasiadas cosas en contra, ni quiero ver a las mujeres-jirafa, ni subir en una moto de esas de cuatro ruedas a destrozar la selva, ni maltratar elefantes, ni marear a ninguna tribu de las montanas y dejarlos vivir tranquilos, etc. etc. hasta que me encuentran una excursion ligth para jubilados a base de cataratas y un poblado chino, pero no tienen clientes y tienen que montarla para mi solo, y como de momento no me siento Ava Gardner en Las nieves del Kilimanjaro, lo dejo estar.

Me voy al mercado donde bajan algunos habitantes de las tribus a comprar o vender, y a dar vueltecitas al lago.

Los budistas tienen una especie de ejercicios espirituales con una explanada llena de tiendas de campanya (todos hombres y debe haber mas de mil), todos de blanco, todos a rezar a la vez, a lavar ropa (blanca) a la vez, en in como el Vaticano pero en blanco y de noche todos a su tiendecita (blanca naturalmente), que no consigo saber porque, porque toda la gente de iglesia en todo el pais van de amarillo: estos deben ser jefes.

3. Chiang Mai.2 01.10

Chiang Mai ha sido famosa por dos cosas principalmente: por lo bien que funciona la industria de la droga (heroina principalmente), que el mismo que te la vende te denuncia, y ademas tiene un primo que es abogado y conocen a un traductor (de ingles, of course), y que gracias a esa industria la carcel esta llena de extranjeros ingenuos que esperan unos anos a que llegue el juicio y porque en un informe de la visa y la american express sobre fraudes de tarjetas  esta ciudad copaba el ochenta por ciento del fraude.

Espero que los cajeros sean ajenos a ese desenfreno o que la visa haya tomado medidas.

Tiene mas de 300 templos y conviene acercarse a ellos, ya sea para verlos o para estar a la sombra un rato o necesitas una toilete  sin tener que consumir. Pero en ellos te sueles encontrar a los que vienen por la cosa espiritual.

Algunos muchachos occidentales de buena familia vienen por aqui para meditar y mirarse el interior. Se suelen ver alrededor de los templos con ropas vaporosas y andar pausado que les ha generado posiblemente la ultima meditacion (lo siento pero el teclado es ingles y no tiene acentos). Ofrecen a quien se cruza en su camino una sonrisa beatifica que me recuerda los primeros porros en novatos ingenuos: mirada ausente y sonrisa inmovil, plastificada, como las de los anuncios de los dentrificos.

Todo lo contrario que las parejas de rusos que se empiezan a ver por aqui buscando el calor: estos no saben ni lo que es un turista ni las mas elementales normas de nada: cuando se les ve venir conviene irse.

 

2. Chiang Mai

El tren se ha modernizado en todo menos en la duracion del trayecto. 15 horas para 700 km. pero uno echa de menos la thai que por la manana te traia el cafe calentito o los vendedores de comida que abordaban el tren para ofrecerte frutas o muslitos de pollo a la brasa.
Un restaurante propio del tren se ha hecho cargo del catering y si te asomas y miras la cocina se te va el hambre, eso si, te pueden llevar la comida hasta tu asiento.
En Chiang Mai sigue habiendo turistas pero menos, estan mas diluidos. Tiene mas de trescientos templos budistas que uno empieza a aborrecer.
Curiosidades: los cristianos, que en un alto porcentaje son gorditos  tienen un dios flacucho, sin embargo estos orientales que son diminutos y muy delgados tienen todos los budas cebados y gordotes, y es que nadie esta contento con lo que tiene.
La oferta turistica de Chiang Mai incluye turismo-aventura que parece que consiste en maltratar al personal subiendolos sobre elefantes o haciendo raftings en rios imposibles, justo lo que me pide el cuerpo despues de varias noches sin pegar ojo.
Para los mas inquietos culturalmente se ofrecen visitas a tribus en las montanas. Despues de tanta visita parece que la cosa se ha convertido en una especie de zoo donde los indigenas hacen lo que pueden para sobrevivir, los centenares de turistas les hacen fotos y las agencias de viajes se forran.
En esos lotes se incluyen las famosas mujeres-jirafa, esas que se ponen collares para deformar el cuello. Se dice que la costumbre estaba desapareciendo pero que la continuan por y para los turistas, por y para las divisas.
De momento no hay que cuestionarse temas nuevos ni forzarse a elegir entre aventura o inquietud cultural: el hotel esta montado con bastante feng shui, con piscina y fuentecitas de agua corriente entre las palmeritas y las cervezas a 1,30 euros. Vamos a tomarnos un tiempo.

1. bangkok 01.10

Mientras los soldaditos estadounidenses andaban pegando tiros ahi
justo a la derecha, otros americanos, manifiestamente en contra de la
guerra se inventaron khaosan.
Vinieron aqui buscando paraisos artificiales, sexo facil y alcohol
barato, se ubicaron todos en la misma calle Khaosan de bangkok y como
cada dia venian mas y los europeos y australianos les seguian en el
tema, esta calle y algunas adyacentes  deben tener el porcentaje mas
alto de extranjeros que thailandia pueda imaginar. los thai que no son
tontos les pusieron a su alcance todo lo que podian desear (comida de
todo tipo, ropa barata, agencias de viajes, cambio de moneda y
baratijas varias) y, la verdad es de agradecer porque esta ciudad es
bastante caotica y muy desparramada.
que curioso que a dos horas en bus de aqui, en Pattaya, sus paisanos
militares llegaban por turnos desde viet-nam para descargar las
energias acumuladas, y los thai que nunca son tontos, les montaron un
lupanar, una industria del sexo.
Se diria que las dos industrias propuestas por este pais para
satisfacer las necesidades de la nacion mas rica, tienen algo en comun
: se hacen con el dinero del visitante, y una gran ventaja: que se
libraron de los tiros, algo que nunca pudieron decir los paises
vecinos (Laos y Camboya), y es que los thailandeses nunca han sido
tontos historicamente: no se sabe como pero siempre sobreviven.
khaosan en el siglo XXI es una feria de turismo cutre, hortera y
chabacano en formato hippie: mochilas, trencitas de colores,
pulseritas, bebes traidos al extremo oriente para irse aclimatando:
igualitos que sus padres.
La primera (y ultima) vez que estuve aqui esperando encontrarme con
una generacion alternativa me tuve que ir porque coincidia con un
mundial de futbol, y con la diferencia horaria pasaban los partidos a
las cuatro de la manana, y entonces, estas generaciones alternativas,
ciegas de cerveza, montaban unas escandaleras terribles, porque la
gente cuando viaja aprovecha para hacer cosas que en su pais de origen
no le dejan hacer.

Ahora no hay mundial, pero hay discoteca, que justo la han puesto junto a mi habitacion, asi que no pego ojo ni con pastillas y en esas circunstancias los viajes pierden dosis de placer.

Me voy al norte, a Chiang Mai, con un tren-cama que cuando te despiertas empiezas a ver selvas y rios a ver si se me pasa esta indigestion.

 

Benidorm senior 12.09

Benidorm senior

 

El hotel Poseidón Playa es un mamotreto de casi veinte plantas llenas de habitaciones.

Sirve de morada a centenares de jubilados preferentemente del interior, que siempre soñaron con disfrutar de unas vacaciones aquí.

A la vez, supongo que debe haber una docena de hoteles de las mismas características y con la misma fauna.

Este colectivo lo llena todo y no puedes salir a dar una vuelta o tomar café en una terraza sin disfrutarlo.

Ni siquiera los lugares ‘marginales’ se libran: están llenos de seniors marginales (o casi).

Si no puedes evitarlos durante todo el día n ningún lugar, es, en la hora de las comidas cuando se abren todas las compuertas y comienza el encierro.

La mía es una generación que durante la dictadura no levantó la voz y que ahora habla gritando. Cuando se comunican con la familia por el móvil gritan tanto que si cuelgan seguro que su hija les oye en Ciudad Real.

Como es habitual en las personas mayores y más en los que vivieron épocas de racionamiento, su avidez por la comida es notoria, y, como algunos tampoco han superado lo de ‘todo gratis’, llenan los platos que muchas veces los retiran rebosantes de comida, tal vez para comprobar que por fin en su vida pueden hacerlo.

Tengo el presentimiento de que voy a encontrarme gente de mi pueblo, Godelleta, y los primeros días me sorprendí varias veces al ver al señor-barriga que podría llevarla en un carro de supermercado junto a su esposa-monedero-tamaño-libro bajo la axila caminando con paso firme como si a vendimiar marcharan, comprobando al instante que no se trataba de godelletanos sino de gentes de cualquier otro lugar que son iguales, que visten igual y que, cual clones llenan en estos momentos las playas senior de nuestro país, y  por supuesto Benidorm también.

Que le vas a llevar a tus nietas?

-      Una pulserica que parece de oro pero es de los chinos.

-      Pues yo al principio llevaba cosas pero ahora solo llevo lotería de navidad, pero el año pasado a mi marido le robaron la lotería y la tarjeta, no sé qué haremos ese año.

-      Ay, cuanto me vas a echar de menos. . . . .

No se habitúan a circular por espacios con mucha gente: tropiezan con frecuencia con los demás: permanecen quietos ante un plato del buffet son la mirada perdida o señalan con la mano algo que les interesa con riesgo de sacarle el ojo al ciudadano de turno.

-      Oiga, me haga el favor, dígame lo que pone ahí que no he traído las gafas.

-      Ahí pone ‘cordón blue’, señora.

-      Y eso de blu que es pescao?

-      No señora, es una carne empanada y lleva a veces una loncha de queso dentro.

-      Carne con queso?  que modernos son aquí.

Aún reconociendo que toda su vida la pasaron trabajando y que, por fin se les obsequia con el regalito de disfrutar a bajo precio  en otoño-invierno de lugares pensados para el verano, hasta que nuestros políticos creen el Ministerio del Buen Gusto, alguien tendría que hacerles un cursillo para ponerlos al día en cuestiones básicas:

-      Que no pueden pararse a hablar siempre en las entradas de los recintos.

-      Que cuando sacan una paella de marisco vd no puede llevarse todos los langostinos.

-      Que no hay que gritar.

-      Que, si te ayudas con un bastón para caminar, no debes utilizarlo para señalar lugares cuando paseas por una acera muy transitada.

-      Que en un buffet debes calcular la comida que vas a consumir y no retirar los platos llenos.

-      Que si has comido suficiente no debes llevarte pan en los bolsillos para seguir masticando en la habitación. Etc. Etc.

¿Cuánto tardarán en incorporarse a estas vacaciones sociales los fans de Beatles o Rollings?

Un hombre-orquesta con piano electrónico ‘ameniza’ las noches en el gran salón donde el formato no va más allá del baile agarrado de los cincuenta, y el colmo de la transgresión se lo lleva una conga o esas coreografías de todos en fila marcando el paso, tan disfrutadas por la derecha godelletana en las verbenas veraniegas.

Muchas mujeres ya bajan a cenar envueltas en chales y/o lentejuelas para destacarse en el baile con unas energías que hacen  pensar en los años setenta, cuando para adelgazar a una generación femenina evidentemente obesa, nuestra clase médica no vaciló un segundo en ponerlas a todas con anfetaminas convirtiendo las colas de hornos y carnicerías en verdaderos gallineros.

Unas sesiones matinales de gimnasia de mantenimiento o de concursos de petanca completan la oferta cultural del hotel.

Al salir por la mañana unos jovencitos ofrecen excursiones (que, naturalmente hay que pagar), a una fábrica de chocolates.

 

Todo incluido por menos de 30 euros diarios: ya somos europa.

 

 

 

 

 

 

 

 

Lisboa 06.09

 

Metrópolis exquisita y educada pero a los negros les tutean.

El fado siempre presente, te transporta a atmósferas de amores imposibles, de sometimiento y de mucho sufrir.

 

El primar el pescado sobre la carne en la alimentación básica, confiere un aire pacífico (la carne siempre genera violencia).

Sin embargo, siendo tan pacífico, Portugal no fue bombardeado en los últimos siglos, seguramente porque pillaba muy lejos.

 

Solo las catástrofes naturales han estropeado el patrimonio que se conserva como el primer día.

Aquí, hasta la revolución del 74 fue pacífica: claveles en los fusiles.

 

Estas circunstancias convierten a los portugueses en pacíficos  nostálgicos: un lugar ideal para retirarse y buscar pareja y cobijo, si eres capaz de capear el sufrimiento ajeno con una actitud de exquisita melancolía en el saber escuchar.

 

En Europa no cuentan porque son pocos. Podrían ser más juntándose con los brasileños pero los consideran ‘sudacas’ y no les hacen mucho caso, y a los llegados de Mozambique, Angola o Cabo Verde los relegan por su color.

 

El Tajo abre de piernas a Lisboa para poder ser penetrada por todo lo que llega del más allá.

 

Sumidos en la tristeza del fado, en el cansancio de subir colinas y escaleras y en la mirada perdida en el Atlántico, Lisboa es el culo exquisito de la vieja Europa, la costa de la melancolía. Un lugar ideal para aparcarse en espera de convertirse en cenizas.

Y no sospechan que desde España les envidiamos.

Menos mal que nos queda Portugal.

Amsterdam 05.09

 

 

Si al llegar a Barcelona la semana pasada sacaba la conclusión de que una ciudad es mas civilizada cuantas mas bicicletas se ven por sus calles, y concluía la superior civilización de ésta con respecto a mi sufrida Valencia, al llegar a Ámsterdam, siguiendo esta regla habría que darle un título honorífico porque toda la ciudad está llena de bicis: con suplemento para llevar al niño delante, con caja de plástico para la compra, con alforjas para el portátil de los ejecutivos, aparcadas en lugares pensados para ellas, resistiendo la lluvia o el frío nocturno, con todos sus carriles específicos, convierten a Ámsterdam en la capital bicicletera de Europa.

 

Si en Barcelona era lamentable ver a altas (y no tan altas) horas de la noche, el deterioro de la parte “baja”de las Ramblas (putillas adolescentes con sus chulos respectivos, borrachos de fin de semana, tironeros de bolsos, carteristas, etc. En Ámsterdam, los grupos de adolescentes o jubilados de entre la semana son sustituidos por manadas de holligans borrachos que mean en cualquier parte y se lo beben todo o se lo fuman todo. Algo así como ‘Valencia en fallas’

 

Si en los 70 podías dormir junto a cualquier canal y fumar en el Bulldog, ahora, la industria de los porros está instalada de tal manera que no hay una acera del centro que no tenga mas de media docena de cofee-shops con toda la marihuana disponible para relax de la vieja Europa.

 

La industria del sexo ha ido decayendo en la medida que los países van legalizando la pornografía o los objetos eróticos, y las putas de los escaparates bostezan de aburrimiento porque ahora para follar no hace falta pagar, pero el tema porros está en todo su apogeo.

 

Es lo que les distingue del resto de ciudades europeas y lo que les da pingues beneficios.

Y cuando estás aceptando ese grado de civilización superior al de tu ciudad y andas por los canales con cierto complejillo de inferioridad algo sorprendente ocurre en Ámsterdam que moviliza a muchísima población y se convierte en una ‘cruzada nacional’. Nada mas y nada menos que la semifinal clasificatoria para  Eurovisión: los bares llenos de gente entusiasmada que tararea todas las canciones y se enloquece entre cervezas ante cada nuevo concursante.

 

Después de toda la energía gastada y el alcohol consumido, la no clasificación de Nederland (ellos insisten en que Holanda es solo una provincia), los envía a la cama con la cara larga y el rabo entre piernas sumidos en una depresión nacional de difícil recuperación.

 

El viernes noche la cosa de borrachos se pone a tal nivel que decido pasar el sábado en Rótterdam.

Cuando empezó la segunda guerra mundial, los alemanes bombardearon salvajemente Rótterdam y no dejaron ni una pared. (eso fue en mayo de 1940 y estos días lo están recordando).

 

 Esto les sirvió de advertencia ‘de lo que os puede pasar’ y se rindieron esa misma tarde. De esta manera no tocaron Ámsterdam ni otras ciudades.

 

Rótterdam es una ciudad tranquila y con edificios muy modernos, grandes y acristalados, con precios mas asequibles y sin turistas.

 

Domingo me acerco a Haarlem (otra joyita y sin turistas), con lo bien que funcionan los trenes en Nederland uno puede escapar de borracheras globales y eurovisiones participativas

 

Marruecos 09 03.09

 

 

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Volver a Marruecos cada año a ver si las cosas
siguen en su sitio adquiere un aire familiar como la navidad.


Aquí las matemáticas no son exactas: ¿Cuántas
personas caben en un banco del parque? ¿Cuántos adultos, niños y cestas caben
sobre una motocicleta? ¿Dónde exactamente está el cyber que asegura mi
contertulio que vaya todo derecho y después a la izquierda?.


En Tánger no saben de la crisis actual porque
están en crisis desde los cincuenta cuando dejó de  ser internacional y se fueron los famosos.
Solo quedó Bowles y ya murió.


También ha muerto el restaurante Romero (un
lugar de referencia para comer pescado), que ahora abre solo por las noches con
putas y pescaíto para los adinerados.


El hotel Miramar está cerrado y el Mauritania
cochambroso, este último en sus buenos tiempos tenía más actividad que todo el
barrio chino de Valencia.


Voy al café de al lado para hacerle un homenaje
y me encuentro con un camello que, como estrategia de marketing está fumado
todo el día para atraer clientes. Después de larga introducción acabo
comprándole cinco euros de una calidad superior. Nuestro camello favorito habla
español, ha estado en Alcoi, vaya paradoja, en las fiestas de moros y
cristianos, de moro, naturalmente.


En el Zoco Chico, una familia con posibles le ha
comprado al abuelito una silla de ruedas con motor eléctrico y se han ido todos
juntos a una plaza adoquinada donde en mi primer viaje estaba la estación de
autobuses adoquines no facilitan la conducción, todos los miembros de la
familia tienen la solución y el abuelo empieza a agobiarse ante la expectación
general.


Un rato después tendré que esquivar al abuelito
en una cuesta donde baja el solo a toda velocidad atropellando puestos
callejeros.


Los niños que no pudieron subir a una patera ni
camuflarse en camiones para pasar el estrecho se han hecho mayores, no regresan
al pueblo posiblemente por vergüenza  y
andan como zombies por las proximidades del puerto inhalando colas, pidiendo
para comer y vendiendo lo que pueden: hachís o su cuerpo a pedazos. Algunos han
perdido el norte y están seriamente trastornados.


La Casa de España es un buen lugar para beber
vino y disfrutar de un buen pescado. Allí acuden los españoles y algunos
infieles musulmanes a beber alcohol y a recomendarse prostíbulos. Aunque
después de volar por los aires la Casa de España de Casablanca no es el lugar
más recomendable, se come bien.


La verdadera transformación de la ciudad la
están llevando a cabo las llamadas clases medias, empleados de fábricas
textiles con horarios inhumanos y un sueldo fijo aunque cortito (200 a 300
euros/mes), electrodomésticos a plazos y los niños a la escuela. Pero esta es
una población que solo se le ve los domingos con el picnic y lo inundan todo.


Los cañones del mirador junto al Café Paris
(pobrecito que deteriorado), que antes apuntaban a España, ahora apuntan al
interior sin que nadie me explique porque.


Sales a la carretera y comienzas el tour. Cuando
ves a uno sentado bajo de un árbol junto a la carretera fijas la imagen porque
algo te dice que dentro de diez días, cuando regreses, seguirá allí, viendo
pasar los coches y su vida.


Este año opto por carretera y ciudades pequeñas
poco turisteadas donde espero que el personal este menos picardeado.


Cuando el trayecto es largo suelo subir algún
oriundo en auto stop y establecer contactos con los más desfavorecidos. Ante
las dificultades con el lenguaje les hago entrevistas.  En la zona bereber, más al sur, les pregunto
sobre frecuencias de actividad sexual y los nueve primeros (el cien por cien),
me asegura sin indicios de  presunción,
que lo hacen todos los días, y algunas noches tres y cuatro veces. Así se
explica que los pueblos queden desiertos a las nueve de la noche.


 


 

Peruanos 12.08

Cuando se te acercan, con cualquier excusa, suelen proclamar sus ascendentes españoles (apellidos o familiares que andan por allí buscándose la vida), y, al igual que los ecuatorianos, te someten a un interrogatorio exhaustivo, donde conviene tener preparada una historia para contar porque no te dan tiempo a improvisar (casado, separado en crisis con niño, maestro jubilado, etc.), aunque últimamente yo corto las preguntas y comienzo a hacerlas yo, y no parece importarles.

Una vez terminados los prolegómenos, pasan a hablar de lo ’importante’ y, en general tienen dos formatos: o tienen graves dificultades (siempre económicas) que necesitan de tu ayuda en euros o tratan de impresionarte con lugares o cuestiones exclusivas carísimas y minoritarias: en esos dos formatos se instalan bastantes peruanos. El resto es encantador, amable, natural y entrañable.

No hay que extrañarse de sus dificultades monetarias en un país donde los sueldos comunes oscilan entre 120 y 200 o 250 euros al mes.

También es una conversación muy socorrida la inseguridad ciudadana, porque la verdad es que casi siempre están cerca de la ilegalidad o la delincuencia. Así, si han reclamado algo varias veces y no lo consiguen porque esa provincia está muy lejos de la capital (donde está casi la mitad de la población), pues te cortan una carretera y dejan a una provincia incomunicada un mes. Dejan fumar en lugares donde está prohibido. O resuelven sus diferencias a tiros. O Cesan a todo el gobierno por corrupción.

La gente no se fía ni de la policía ni del gobierno y buscan estrategias inverosímiles para llegar a conseguir ’plata’, y descubren cualquier posibilidad para montar un ’negocio’.

El mas famoso de las últimas semanas son las ’marcas’. Parece que es importado de Colombia y consiste en ’marcar’ a una persona que ha sacado dinero de un banco y seguirla hasta hacerse con el botín. Eso ocurre en todas las grandes ciudades del mundo, pero aquí es a la ’peruana’.

Se comenta que pueden haber empleados del banco o policías  integrados en las marcas, pero la cosa no es de broma.

Ayer contaba la tv. que un matrimonio saca como tres o cuatro mil dolares. Para disimular se van al supermercado y hacen compras; meten la pasta en una bolsa con pañales para bebes y suben a bus. Pero el ojo de dios que todo lo vé hace que cuando el bus pasa por una calle tranquila, una moto se interpone en su camino y le hace parar. A continuación uno de los pasajeros saca su pistola y les pide las bolsas de la compra (como en el cortometraje de Almodovar). El marido se resiste: tres tiros. La esposa intenta agarrar las bolsas: dos tiros mas. Remolino de gente y el de las bolsas se va con el de la moto, y hasta la próxima.

Hay características de los peruanos que los hacen singulares. Mi prima de Buenos Aires me cuenta que cuando hay en su barrio una fiesta con gente del Perú, al otro día todo huele a pescado y a orines. Y es que mean por cualquier sitio de la forma mas natural.

Siempre saludan con el ¿cómo está usted? y se despiden con un ’cuídate’ y es de agradecer, pero no tienen problemas en contestar al móvil cuando suena en medio de una película.

Tienen un montón de sustancias para ’entretenerse’: la ayahuasca para alucinaciones controladas, el san Pedro para lo mismo pero sin control, la cocaína a 6 euros el gramo de excelente calidad y para los pobres la pasta base de coca a 10 céntimos de euro el gramo para destrozar neuronas y ponerte al borde del abismo. Y además una cerveza que quita la cabeza.

Una gastronomía cuidadísima y muchas ganas de vivir: ¿hay quien dé más?.

Trujillo. 11.08

Trujillo se hace llamar la ’ciudad de la eterna primavera’, pero eso era antes del cambio climático, porque ahora la gente dice que también aquí ocurren cosas raras.

Es tranquila y colonial, con numerosos edificios ’españoles’ y, al igual que Arequipa tiene unos taxis imposibles por lo pequeños (mas que el 600) y lo ruidosos: es costumbre local que el taxista, en lugar de llevar una lucecita o algo que comunique que está libre, pita. Pero pita cada vez que ve a una persona en la acera suceptible de ser cliente. De noche y de día, en todas las calles y todos los taxis a la vez, convirtiendo a la tranquila Trujillo en un guirigay de pitidos que te pone de los nervios.

Tiene una plaza de armas de las mas hermosas que he visto, a la que acuden todos los que tienen algo que decir u ofrecer: vendedores, prostitución disimulada, y, sobre todo, predicadores.

Estos dias han puesto una carpa y están haciendo un maratón de predicadores y resulta de lo mas divertido. Hacen coreografías como en esos bailen que homologan a los incapaces de bailar a su aire: las manos hacia arriba, y todos a levantarlas. Cuando el predicador pone la cuarta y entra como en éxtasis (o tal vez orgasmos místicos que nunca se sabe), los seguidores dejan caer la cabeza y la mueven como la gente colocada de porros en conciertos de rock. Por las tardes, si te aburres te vas a ver al predicador y a los predicados y te estimulas un poco.

He tenido la suerte de ver en la Plaza de Armas algo que un amigo que me acompañaba tuvo que explicarme porque no me lo podía creer. Un muchacho citó a su enamorada (novia) en la plaza y contrató a un equipo de mariachis mexicanos para declararle su amor con la serenata de fondo a la vez que le ofrecía a la muchacha un ramo de flores.

Como es natural, la gente ve a los mariachis y acude a ver que pasa y el muchacho declara su amor ante mas de cien personas.

El manager de los mariachis reparte entre el público asistente tarjetas por si alguno de los improvisados espectadores le apetece contratarlos para algo similar.

De todas formas resulta mas gratificante que los que lo hacen en televisión.

Mientras vemos el espectáculo, un espontáneo que ha detectado que no soy de acá, me ofrece (gratis, según él), hablarme durante un rato de la catedral y de los monumentos de la plaza, unos niños se empeñan en limpiarme las zapatillas y la voz del predicador de turno, que en este momento repite constantemente la palabra ’sangre’ se mezcla entre los acordes maxicanos: no hay manera de aburrirse.